Yoga y psicosomática

Yoga y psicosomática

Estas notas son simplemente ciertas referencias, que a más de un@ le interesarán, y que necesitan ser ordenadas y reelaboradas.

  • Existe una relación circular entre experiencia y teoría. En la medicina ha sucedido que la teoría nos ha llevado a la inhibición de la experiencia y ciertas experiencias con el tiempo han reconfirmado teorías falsas e injustificadas.
    Ivan Illich “El paciente se ve a sí mismo con los ojos de su médico. Renunciando así a sentirse con toda su corporeidad y con todos sus sentidos”.
  • En la medicina académica ha sucedido que de ciertas enfermedades emergían sucesos de su vida personal importantes desde el punto de vista emotivo.
    O ignoramos la relación entre salud y aspectos emocionales o somos incapaces de reconocer un macroscópico error. Reconocer el error es más fácil que aceptar que la hipótesis de partida era errónea. Ley de Mayne “nadie reconoce los grandes errores”.
  • Cuando observamos desde un único punto de vista un fenómeno que se nos manifiesta en un determinado campo, es suficiente que el fenómeno se desplace un poco del haz de luz que lo ilumina para que creamos que ha desaparecido. Esto sucede por examinar un problema exclusivamente en términos clínicos o mecanicistas. Nos creemos haber eliminado el problema por una intervención quirúrgica y tan sólo lo hemos desplazado a otro nivel, probablemente el emocional o psicológico. Probablemente existía antes de los síntomas y prevalecerá después de la intervención. O probablemente ambos eran el mismo problema manifestado en planos distintos. La ilusión de que el problema no existe ya es porque no se manifiesta en ese determinado campo visivo.
    Lo que intentamos es alumbrar porciones más amplias del mismo campo como si los rayos de luz encuadraran zonas diversas al mismo tiempo, la física-fisiológica, la emocional y la mental. Así aprendemos que el mismo fenómeno cambia de forma cuando pasa de un campo a otro o como se manifiesta en dos o más campos al mismo tiempo. A la desaparición de un malestar físico le sigue la aparición de un malestar emocional o psicológico.
  • Todavía es difícil hacer una buena psicosomática o psicoanatomía por lo tanto son importantes los encuentros a nivel personal o profesional con distintas formas de psicoterapia o psicoanálisis, cada escuela aporta un particular rayo de luz.
    Entretanto se va haciendo más evidente que una forma de pensamiento se relaciona con una determinada estructura física y como cuerpos distintos estructuran formas distintas de pensamiento y de actitudes psicológicas que a su vez se reflejan en formas distintas de movimiento. La investigación de los últimos años nos ha llevado a un acercamiento más corporal para conocer mejor nuestras sensaciones. Es lo que ha hecho la Anatomía experiencial o el Boodywork en América o en Francia.
  • Postulado de Teatini “Es la paradoja de que uno puede hacer medicina sabiéndolo todo sobre el cuerpo o un órgano sin la más mínima idea de cómo se percibe su cuerpo desde el interior”.
    Hablar de anatomía experiencial sin sentir el cuerpo es imposible, se trata de reconocer como cambia el cuerpo con relación a las distintas sensaciones y situaciones, se trata de explorar el cuerpo no por vía indirecta, la mente y la teoría, sino a través de la experiencia que cada uno hacemos de nuestra anatomía y fisiología.
    Normalmente la experiencia anticipa una teoría que no siempre se puede convalidar inmediatamente. Se anticipa a lo que vendrá explicado mucho más adelante.
  • La relación con uno mismo nunca debe de ser dejada en manos de una disciplina aunque nos da unas herramientas de autoconocimiento muy importantes.
    Necesitamos resaltar, en primer plano, la importancia del conocimiento y de conciencia de un instrumento tan complejo y sofisticado como es el cuerpo, capaz de adaptarse continuamente a cualquier cosa que le suceda, sea el espacio, el trabajo, el lenguaje, los ritmos, las pequeñas invasiones del exterior, etc. Cuando comenzamos a reconocer estos cambios en el momento que suceden ocurre que la fuente de información sobre lo que en ese momento pasa en nuestro interior y alrededor de la situación se convierte en un pozo sin fondo de aprendizaje.
  • El acercamiento entre el pensamiento y la conciencia corpórea en el que estamos implicados personal o profesionalmente se llama Yoga o anatomía experiencial o psicoanatomía y es un proceso abierto en el sentido de que es “una cosa para preguntarse, para discutir, para fiarse, para tomar notas. Es un campo de batalla para las ideas”.
    Cuando tomamos apuntes durante mucho tiempo luego tenemos la necesidad de simplificarlos, de pasarlos, de ordenarlos para comunicarlos, sin ninguna intención de ser creídos sino tan sólo para reencontrarse con la experiencia del que los lee.
    Acumular mucha información y durante mucho tiempo sin transformarla en acción nos hace enfermar. Cosa que no es mi intención ni para mí ni para vosotros.
  • ¿Cómo afrontar y representarse esa imagen tridimensional que es el cuerpo humano tan sólo con la palabra?. Sólo por defecto observándolo de una serie de ángulos diversos y con unas claves de lectura que nos permitan integrar tales angulaturas.

Actuar con cordura

  • Drapetomania = deseo irrefrenable de huir.
    Es el principio del “actuar” antes que nada, sea con preceptos morales, antibióticos, vacunas, operaciones, electroshocks, según los casos y para evitar que su naturaleza “ilógica, e incontrolable” nos lleve hacia la autodestrucción. Si no intervenimos nos puede pasar de todo. Este principio no sólo prevalece sino que además, lo sostienen una buena parte de la medicina y de la psicoterapia, hijas de este siglo. El buen sentido suministrado del exterior puede poner orden en nuestro organismo, en nuestro inconsciente y nuestra voluntad. Es como en las peores épocas de nuestras sociedades. Forzar a llevar valores externos a los estudiantes o al paciente, como si la propia persona, por sí misma, no estuviese animada de una organización sana que siempre ha deseado lo mejor.Como sucede en cualquier otro ecosistema es pensable que también el cuerpo humano se rija por una forma intrínseca de autogestión. Una coordinación así sólo puede presuponer un instrumento que vaya un poco más allá de la conciencia.Si la conciencia se forma por las relaciones que suceden en la breve historia de una persona por su naturaleza sólo podrá ser contingente, influenciable y, por lo tanto, poco fiable para el fin de mantener un equilibrio tan complicado y complejo que se ha formado a través de millones de años.Por estos motivos y por la propia experiencia tiendo más a pensar que existe una coordinación a un nivel más profundo que lo simplemente consciente o pensable capaz de actuar más allá de nuestros pequeños fanatismos del momento, los condicionamientos educativos, sociales o morales, religiosos o culturales, ideológicos o históricos, familiares o del grupo, todo aquello que anteponemos en un determinado momento a lo que llamaríamos natural y espontáneo.Pero si no se trata de la conciencia es difícil creer en una estructura psíquica particular o de un “conducto” o maniobrador. En el cuerpo no tiene sentido hipotizar sobre las jerarquías ya que no existe un centro y a pesar de todo, el centro está por todo.
  • Existe una forma de gestión y… no está loca tan sólo está escondida, como el sistema operativo de un ordenador que gestiona una cantidad de información que no la vemos pero el resultado se percibe.Es inconsciente ya que lo necesita para gestionar en el menor tiempo posible una cantidad formidable de información que se deriva de la experiencia, de las sensaciones, de la percepción y, probablemente, de otros muchos aspectos no conocidos. Presente en cada parte de su sistema, como el ADN, que se encuentra en cada célula del organismo.
    Es una organización inteligente intrínseca al sistema con toda su complejidad, y sobre todo cualquier cosa menos “loca” ya que tiene esa capacidad de gestionarse de cara a los nuevos problemas autocorrigiéndose continuamente, haciendo nuevas búsquedas, reorientándose. Es imposible sustituir tal gestión frente a un problema físico, psicológico o espiritual, con la presunción de saber mejor que él el “cómo” actuar. Tan sólo podemos colaborar, dándole información que le puede ser útil para gestirse mejor.
  • El gran problema de intervenir “terapéuticamente” desde el exterior en un proceso psico-físico de una persona es que podemos interrumpir su propio equilibrio. El organismo humano tiende, naturalmente, a mantener su condición de estabilidad. Es lo que llamamos “homeostasis” aunque sería mejor llamarle “homeodinámica” que aclara mejor esa relación entre el trabajo continuo de adaptación y la estabilidad que dicho trabajo, intenta mantener. Por ello mantenemos 371⁄4 de temperatura interna en la nieve, en el verano o frente a la chimenea y por lo que después de comernos 5Kl. de patatas no por ello engordamos de 5Kgrs.
  • Equilibrio entre el autocontrol y la autoescucha
    Vivimos entre estos dos límites o el exceso de control vg: mi médico, mi terapeuta, mi masajista, mi profe de…, mi cardiólogo, mi nutricionista, etc., y el exceso de sensibilidad, vg: como mis papis eran hippies y mis costumbres eran otras, si hay humo no me sienta bien…, si como carne no…, si hay mucho ruido no…, la vida es demasiado rápida y…, etc. Entre estos dos límites tenemos que encuadrar nuestra vida, darle un sentido, adaptarnos de la mejor forma posible y permitirle a nuestro cuerpo adaptarse a nuestra realidad sin bloquearlo.
  • El significado de la palabra terapia,
    su origen viene de la palabra griega therapeia, que la podemos traducir como, acompañar, asistir. Creo que ese significado es más propio. “Acompañamos, digamos, al paciente en su proceso natural”, y este acompañar tiene más de corazón que de intervención, más de respeto por su proceso natural que de alteración a través de lo que nosotros, supuestamente, conocemos mejor que los millones de años de nuestros cuerpos creando inmunología y reequilibrándonos frente al medio, a la naturaleza y a nuestro propio entorno.
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *