Notas sobre el estrés

Notas sobre el estrés

Estas notas son simplemente ciertas referencias, que a más de uno le interesarán, y que necesitan ser ordenadas y reelaboradas.

Control del estrés

Hans Selye denominó “enfermedades de adaptación”, que resultan cuando el cuerpo se acostumbra a estar contraído por efecto del reflejo de retracción. Estoy de acuerdo con Selye pero no ocurrirían si tuviéramos la habilidad de adaptarnos a esas tensiones mediante el uso inteligente de nuestras prácticas psico-físicas. El efecto que se persigue es que nuestros músculos se liberen del control de los reflejos de la base del cerebro y vuelvan a quedar bajo el control de nuestra voluntad.

Lo habitual en el yoga para el control del estrés es la realización de ejercicios de descompresión y liberación, de respiración, de meditación y de relajación. Para las personas con una elevada presión sanguínea o hipertensión (HTA) controlada mediante medicación, los ejercicios de respiración deberían realizarse en una posición inclinada, hasta que se obtenga un grado de control de la respiración. Cuando pueda disminuir el ritmo de su respiración normal en un tercio durante 2 minutos de un modo completamente voluntario, podrá empezar normalmente con los ejercicios de pranayama en una posición sentada. Dicho de otro modo, si el ritmo de su respiración normal es de quince ciclos por minuto, es recomendable reducirlo a diez ciclos por minuto durante 2 minutos antes de que pueda efectuar la práctica estando sentado. Tal como señala Candace Pert, una investigadora de inmunología psicoendocrina:

“La respiración consciente, la técnica empleada tanto por el yogui como por las mujeres embarazadas, es extremadamente efectiva. Existe una gran riqueza de datos que indican que los cambios en el ritmo y la profundidad de la respiración producen modificaciones en la calidad y en las clases de péptidos (mensajeros químicos que también conllevan emociones sutiles) que se liberan desde el tronco cerebral. ¡Y viceversa! Al llevar este proceso a la consciencia y al hacer algo para alterarlo, tanto manteniendo la respiración como respirando muy rápidamente, hace que los péptidos se difundan rápidamente a través del fluido cerebroespinal, en un intento de restaurar la homeóstasis, el mecanismo de retroalimentación del cuerpo para restaurar y mantener el equilibrio. Y dado que muchos de estos péptidos son endorfinas, los opiáceos naturales del cuerpo, así como otras clases de sustancias que alivian el dolor, pronto alcanza una disminución de su dolor… La vinculación de los péptidos con el sistema respiratorio está bien documentada: virtualmente, cualquier peptido encontrado en cualquier otro sitio puede hallarse en el centro del sistema respiratorio. Este sustrato de péptidos puede proporcionar la razón científica de los poderosos efectos curativos de los patrones de respiración controlados conscientemente.”

Los ejercicios de relajación del cuerpo o la relajación progresiva pueden ser bastante beneficiosos. En 1990, Howard Hall mostró que el sistema inmunológico podía controlarse conscientemente. Utilizaba la relajación y la meditación guiada para alterar la fisiología de las células blancas sanguíneas. Las personas que aprenden estas técnicas necesitan ser guiadas para entrar en el reflejo de relajación, por lo que son útiles las cintas grabadas. He visto a algunas de estas personas-pacientes trabajando en yoga para contrarrestar enfermedades coronarias que no querían dejar de escuchar las cintas de relajación. El confort y la seguridad de dejarse llevar por una voz familiar les permitieron sentirse seguros. Veo que los niveles más profundos de liberación del estrés proceden de lo inesperado. Incluso cuando se realiza un ejercicio repetidamente, lo imprevisible todavía puede ocurrir, si se permite. Es importante intentar alcanzar su propia intuición, ese poder o conciencia transpersonal, como una forma de ir más allá del cuerpo y de la propia conciencia de uno mismo.

Cuando alcanzamos estados mayores de conciencia, es normal quedarse inconsciente o dormido. Esta es una reacción normal y no debería hacerse esfuerzo alguno por parte de un profesor experto para corregirlo. Con el transcurso del tiempo su propia fisiología, mediante el reflejo de la relajación, hará los cambios químicos y neurológicos necesarios para mantener una relajación alerta. Si lo pide, puede tener también introspecciones lúcidas sobre sí mismo que darían lugar a un estilo de vida más beneficioso. Una vez sus niveles de estrés han sido disminuidos mediante los cambios en los hábitos de respiración y en su estilo de vida, será capaz de realizar los mismos ejercicios y permanecer completamente conciente. Cuando la relajación puede realizarse durante 15 minutos sin quedarse inconsciente, puede empezar la práctica de la meditación en posición sentada si lo desea. Una capacidad para permanecer alerta durante la relajación tumbado sobre la espalda indica la preparación fisiológica para la práctica de la meditación.
El proceso de relajación suele revelar tensiones de heridas emocionales vividas y ocultadas cuya mezcla llamamos estrés.
Mediante el proceso de la relajación progresiva y su pariente espiritual, la meditación, se ilumina el lado oscuro. «La persona enfadada, con la energía concentrada en los ojos, en la mandíbula, en la garganta, en los brazos, en los hombros y en el pecho, es una espada de Damocles sobre nuestra cabeza.»
Respirando profundamente hacia el vientre se alivia la tensión acumulada en la parte superior del cuerpo y empieza a llevar las partes trastornadas del ser hacia la armonía, impidiendo la violencia física o verbal hacia los demás o hacia uno mismo. Estar centrado es decir sí a la vida.»
Estas emociones a menudo ocultas en nuestro lado oscuro, durante mucho tiempo han sido sospechosas de estar bajo ciertos tipos, sino todos, de enfermedad.
Candace Pert nos cuenta que en la década de 1980, los estudios de Lydia Temoshok, que era una psicóloga de la UCSF, mostraron que los pacientes de cáncer que reprimían la ira tenían unas tasas de recuperación más lentas que la gente que era más expresiva. Otra de las características comunes entre los pacientes de cáncer era la negación de uno mismo, derivada de una falta de conciencia de las necesidades emocionales básicas. El sistema inmunológico parecía ser más fuerte y los tumores eran más pequeños en las personas que estaban en contacto con sus emociones.
Uno de los aspectos más fascinantes del yoga es su reputación como una disciplina del cuerpo/mente, integrando el entrenamiento físico y mental en un único acto y proporcionando la experiencia de la unificación de paradigmas aparentemente opuestos. La ciencia ha estado siguiendo recientemente con mucho interés las huellas de la teoría de este campo unificado.
Una de las personas que más han contribuido a ello ha sido Candace Pert. Ella dijo: «Si aceptamos la idea de que los péptidos y otras sustancias informativas son las bioquímicas de la emoción, su distribución en los nervios del cuerpo tiene todo tipo de significados, los cuales, si Sigmund Freud estuviera todavía vivo, señalaría jubiloso como la confirmación molecular de sus teorías.
¡El cuerpo es la mente inconsciente!
Los traumas reprimidos causados por una emoción abrumadora pueden depositarse en una parte del cuerpo, para luego afectar nuestra capacidad para sentir esa parte o incluso moverla».

Profundizar en la terapia del yoga

La visión del yoga sobre la anatomía indica que somos seres multidimensionales. Esto se traduce en la perspectiva de que lo que sentimos puede que no siempre sea nuestro cuerpo físico. El dolor que sentimos en el pecho puede que sea otro distinto del muscular, del neurológico o del respiratorio. Podría tratarse del dolor por la pérdida de un ser querido. Este dolor basado en emociones puede llevar a un acortamiento de las fibras musculares y dar lugar al sentimiento de tensión o estrés. Cuando traducimos todos nuestros sentimientos en reacciones causadas físicamente, buscamos la respuesta en un médico especialista. Cuando traducimos nuestros sentimientos como algo basado en psicología emocional, nos sentimos más inclinados a considerar la ayuda de un psicólogo o de un psicoanalista. Cuando no conocemos el origen del dolor o del estrés, podemos considerar acudir a ambos.

La perspectiva del yoga es considerar que todo el dolor tiene su origen en la falta de comprensión de nosotros mismos. Cuando conocemos bien el cuerpo, podemos encontrar las herramientas para liberarnos del dolor físico. Del mismo modo, cuando conocemos nuestra naturaleza emocional, podemos dirigir nuestra atención al estado de simplemente estar presentes en los sentimientos inmediatos, pues esto puede conllevar una tendencia a eliminar los dolores del pasado.

Cuando los cambios corporales se deben a un estrés no físico, el cuerpo continuará reaccionando. Los músculos se tensan, la libertad de nuestras articulaciones disminuye, la flexibilidad se pierde, la circulación se reduce, la vitalidad se pierde y se genera un estado de ánimo deprimido. Sin embargo, al cambiar alguno de estos factores, podemos reinvertir el ciclo. Aquí es donde una práctica regular y constante del yoga puede marcar la diferencia. Si adquiere el compromiso de permanecer contacto consigo mismo y con los mensajes de su cuerpo, se estará adaptando a los elementos de estrés de la vida y disminuyendo su impacto. Swami Vivekananda, el primero que llevó el yoga a Estados Unidos hace cien años, dijo:

Cada estado mental crea el correspondiente estado en el cuerpo y cada acción en el cuerpo tiene su correspondiente efecto en la mente.

La perspectiva de Swami Vivekananda es que el cuerpo revela la conciencia que lo hizo. Mediante el análisis del propio cuerpo, va conociendo el proceso formativo de los pensamientos que lo crearon. Así pues, cambiando su conciencia puede cambiar su cuerpo.

Nuestro cambio y evolución de conciencia nos hace purificar, abrir, liberar y elevar nuestra conciencia vibratoria en los diferentes niveles o cuerpos.
Cuando nuestra conciencia cambia también se eleva nuestra frecuencia de vibración, de ahí la importancia en cambiar nuestra calidad energética a todos los niveles, como se nos explica en los Sutras, crecer en conciencia, evolucionar en nuestro corazón y aprender de la realidad, estas son las claves para armonizar nuestras energías, elevar nuestras vibraciones y purificar y elevar nuestros pensamientos.
El resultado de ésta transformación y el incremento de la calidad energética de nuestro ser.

Efectos del estrés en la respiración y las funciones cardiacas

Como mencionamos antes, se ha prestado muchísima atención a los efectos de la tensión, pero no ha ocurrido lo mismo con el papel que desempeña el sistema neuromuscular. El reflejo de retracción es una de las principales reacciones de los músculos ante la tensión negativa, y uno de los aspectos fundamentales de esta reacción es la depresión de la respiración. Las enfermedades cardiovasculares son un problema de salud de dimensiones monumentales en las sociedades modernas, de manera que se antoja increíble que en las investigaciones sobre la tensión y el funcionamiento del corazón, casi no se haya prestado ninguna atención a la respiración. La respiración se considera, o bien carente de importancia o una variable de importancia menor dentro de estas investigaciones. Esto es extre¬madamente desalentador porque, hasta cierto punto, el corazón y los pulmones son un mismo órgano.
La sangre venosa que entra en la parte derecha del corazón fluye directamente a través de los tejidos de los pulmones, que la filtran y la oxigenan, antes de penetrar en la parte izquierda del corazón. El lado derecho del corazón está conectado con el lado izquierdo a través de los vasos pulmonares; los efectos de la respiración sobre las funciones del corazón son obvios: no podemos ni siquiera toser, suspirar, jadear o mantener la respiración sin que esto cause un cambio inmediato en las actividades coronarias. A pesar de eso, estos efectos han sido ignorados en las investigaciones científicas. Si quisiéramos encontrar una res¬puesta para esto, tal vez deberíamos primero fijar nuestra atención en la ignorancia que hay entre los investigadores científicos respecto de la relación entre tensión y reflejos neuromusculares.
Si Selye y otros investigadores más recientes se hubieran percatado de esta relación, se le habría prestado mayor atención posteriormente, sólo por rutina.
Las personas que no son víctimas del reflejo de luz roja tienen un músculo abdominal relativamente relajado, pueden llevar a cabo una respiración dia¬fragmática, expandiendo el vientre hacia el frente y a los lados durante la inha¬lación. Esta forma de respiración profunda tiene los siguientes efectos sobre las funciones del corazón:

  1. disminución de la frecuencia cardiaca.
  2. disminución del gasto cardiaco.
  3. disminución de la tensión sistólica periférica.
  4. regulación del sistema cardiovascular por las funciones parasimpáticas del sistema nervioso autónomo.
  5. regulación de palpitaciones por el flujo y reflujo de arritmia respiratoria.

Este último es el más ampliamente reconocido efecto de la respiración sobre el funcionamiento cardiovascular. La arritmia respiratoria se refiere a la manera en que la frecuencia cardiaca varía en las fases de la respiración: la frecuencia se acelera durante la fase de inspiración y luego se desacelera durante la fase de expiración. Esta alternancia es un signo de cómo la rama parasimpática del sistema nervioso autónomo domina a la rama simpática en tensión, que es la que gobierna el reflejo de “huir o pelear”. La frecuencia respiratoria asociada con este ritmo de subir y bajar está en el rango de seis ciclos respiratorios por minuto.
Los cinco efectos mencionados arriba son característicos de las funciones cardiovasculares libres de tensión, que por lo general se manifiestan durante la respiración diafragmática libre. La arritmia respiratoria, con sus subidas y caídas de presión y sus variaciones en la frecuencia de flujo, tiene el efecto de dar masaje a las paredes vasculares y pulirías, mismas que se van suavizando por la presión pulsante. En consecuencia, será más factible que los conductos vasculares se conserven flexibles.
La presencia de arritmia respiratoria es síntoma de buena salud coronaria, su ausencia es una evidencia clínica de altas probabilidades de enfermedad coro¬naria. Sabemos que no está presente durante una enfermedad; más aún, no debe sorprendernos descubrir que este saludable vínculo entre la respiración y el funcionamiento del corazón por lo general disminuye a medida que la edad aumenta.
¿Y qué lo sustituye? Una frecuencia respiratoria uniforme, invariable. ¿Y qué más ocurre? La frecuencia respiratoria se vuelve más rápida. ¿Y qué estado psicológico se relaciona directamente con este cambio negativo? Tensión y superficial, que se presentan cuando los músculos abdominales se tensan por el reflejo de retracción. Conforme este reflejo se repite y sus efectos se acumulan durante el envejecimiento, la respiración se vuelve más y más rápida. A esto llamamos hiperventilación.
En la unidad de cuidados coronarios del hospital Saint Paul, en Minneapo¬lis, se realizó una investigación con ciento cincuenta y tres pacientes que habían sufrido un ataque cardiaco. Estos pacientes fueron examinados para si su respiración era abdominal-diafragmática o torácica, cuyos músculos abdominales endurecidos los forzaban a la fatigosa elevación del pecho, característica de las personas cuya respiración es superficial. Los resul¬tados de esta investigación fueron arrolladoramente claros: ¡Todos y cada uno de los ciento cincuenta y tres pacientes que fueron examinados presentaron respiración torácica!
La hiperventilación es un patrón de actividad respiratoria que se caracteriza por un aumento de la respuesta respiratoria. Es una condición que acompaña siempre al aumento de incidencia de dolores en el pecho, palpitaciones cardiacas y angostamiento de las arterias propio de la isquemia. Describe una característica de comportamiento Tipo A, presente en personas con grave riesgo de tener enfermedad cardiaca coronaria. También parece estar directamente relacionada con la hipertensión “esencial”, es decir, hipertensión por causas desconocidas.
De los pacientes clínicamente diagnosticados como hipertensos, entre 80 y 95 por ciento no tenían ninguna causa conocida de su enfermedad, como disfunción de los riñones, por ejemplo.
Sin embargo, basados en esta evidencia, podemos llegar a la conclusión de que seguramente debe haber una causa, aunque sea oculta, de esta hiperven¬tilación; una causa que ni se ha hecho evidente ni tampoco se ha estudiado de manera particular: el reflejo de luz roja, cuya activación es endémica en las sociedades industriales y cuya transformación en hábito es causa de la respiración torácica superficial propia de la hiperventilación. La hiperventilación causa en el corazón los siguientes efectos:

  1. incremento de la frecuencia cardiaca.
  2. incremento del gasto cardiaco.
  3. supresión de la arritmia respiratoria y su sustitución con una frecuencia cardiaca no variable.
  4. pérdida del control parasimpático sobre las funciones cardiacas y su sustitución con funciones nerviosas simpáticas.
  5. disminución de la presión arterial de C02 y alteración del pH, estrechando los vasos sanguíneos cerebrales y los de la piel.

Los dos investigadores médicos que han explorado estos temas de manera más exhaustiva son Defares y Grossman. Su resumen acerca de la literatura científica que se ocupa de este crucial tema concluye con la siguiente aseveración:

Nuestro análisis sugiere algunas posibilidades interesantes de aplicar estrategias que intervengan y tiendan a reducir el riesgo entre individuos Tipo A. Una terapia respiratoria orientada a hacer más lento el patrón respiratorio y a incrementar la profundidad de la respiración puede ser un medio efectivo de tratamiento… es posible alterar el patrón respiratorio de manera relativamente estable. Tales terapias podrían, simultáneamente, reducir tanto los riesgos psicológicos como los coronarios.

Una buena práctica diseñada para contrarrestar los efectos del reflejo de luz roja son “tales terapias”. Nos permiten recordar lo que quiere decir y cómo se siente una persona al no estar angustiada, pudiendo respirar nuevamente como debe respirar un ser humano sano.

Síntomas de paz interior

Fijaros en las señales de paz que da nuestro cuerpo. A medida que profundicemos, habrá indicios de que ciertos sucesos están teniendo lugar internamente pueden estar más allá de nuestro control. Estos síntomas son un maravilloso alivio que resulta contagioso. Sienta bien compartirlos y hablarlos con cualquier persona que conozcamos.

  1. Una tendencia a pensar y actuar espontáneamente más que desde el miedo.
  2.  Una capacidad inequívoca para disfrutar de cada momento.
  3. Pérdida de interés en juzgar a los demás.
  4. Pérdida de interés en juzgarse a sí mismo.
  5. Pérdida de interés en juzgar las acciones de los demás.
  6. Pérdida de interés en el conflicto.
  7. Pérdida de la capacidad de preocuparse (un síntoma muy importante)
  8. Frecuentes episodios abrumadores de sensibilidad.
  9. Sentimiento de conexión con los demás y con la naturaleza.
  10. Frecuentes ataques de sonreír sin razón aparente.
  11. Aumento de la tendencia a dejar que las cosas sucedan más que a hacer que sucedan.
  12. Aumento de la susceptibilidad a dar y recibir amor.

Si tienes más de tres de estos síntomas, indicaría que tu estado puede estar demasiado avanzado como para regresar a su ser anterior. Si te expones a alguien exhibiendo estos síntomas, estarás expuesto a su propio juicio. Existe una tendencia a ridiculizar siempre a los que hablamos del corazón o desde la tripa o desde el alma, a los que intentamos hablar y dar más valor a las emociones que a los pensamientos, a la espiritualidad que a la gloria, a la felicidad que al éxito.
Si hablas de amor eres un inmaduro, si dices que eres feliz eres un ingenuo o frívolo, si eres generoso eres sospechoso, si eres confiado eres tonto, si eres optimista eres idiota o no te has enterado. Los falsos dueños del saber dirán que somos unos charlatanes.

Dice Claudio Naranjo en el libro del “Clan” en 1984:

Padecemos de una especie de
subdesarrollo emocional que nos
impulsa a ciertas conductas
autodestructivas, tanto en
nuestra vida pública,
como en la privada.
Hemos de encontrar un camino
que nos permita hallar una
manera de ser más sanos,
y ese camino está íntimamente relacionado
con el amor, y la espiritualidad.
El amor es el símbolo
de la salud de lo humano,
es todo lo opuesto de la agresión,
del miedo y de la paranoia,
que a su vez representan
la patología que nos desune.

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