Cavidades corporales Yoga

Cavidades corporales

Cada cavidad en el cuerpo tiene una función bien definida. Establecer la autonomía y buena comunicación entre ellas es un trabajo que el yoga, desde siempre, lo ha tenido muy presente. El vacío está en el origen de cada gesto.

Consecuencias fisiológicas

El cuerpo humano comprende tres regiones principales: el cráneo, el tórax y el abdomen.
Estas regiones contienen las vísceras y los órgano más importantes para la vida.
El cerebro esta contenido en el cráneo y se prolonga en el canal raquidiano bajo la forma de la médula espinal.
En el tórax tenemos los pulmones y el corazón.
En el abdomen están el intestino, el hígado, los riñones, el estómago, el páncreas y el aparato uro-genital.

En estas tres regiones existen cavidades vacías de aire, es decir que no comunican con el exterior. Diversos líquidos orgánicos difunden la sangre por su interior a través de las paredes; el líquido cefalorraquídeo en la cabeza y en el canal raquidiano, el líquido pleural en la cavidad pleural del tórax y el líquido peritoneal en el espacio peritoneal del abdomen.
Existen tres superficies que separan esta cavidad; las meninges/el epéndimo, el revestimiento pleural y el peritoneal, que revisten en realidad la pared externa cráneo/vertebral, torácica y abdominal, y luego las superficies epiteliales internas que recubren y adhieren, el cerebro y la médula, los pulmones, los intestinos y los órgano abdominales.
(Los riñones y las suprarrenales, el aparato uro-genital, son órgano retroperitoneales, es decir que están cubiertos solamente del revestimiento epitelial peritoneal externo o parietal).
Existen pues tres cavidades delimitadas por una superficie parietal externa y una superficie visceral interna.
Solo para recordarlo ver que el corazón en el tórax esta rodeado por su propio vacío llamado pericardio.
También conviene recordar los espacios vacíos de las grandes articulaciones móviles que contienen el líquido sinovial.
El resumen es que allí donde hay vida y movimiento allí hay un vacío particularmente evidente e importante.
Las patologías más graves provienen de hecho de estos vacíos.
Cuando se alteran sea por contacto traumático con el exterior sea por el exceso de líquido contenido que puede variar en cantidad y cualidad.

Si miramos un esquema de las tres cavidades, veremos que el abdomen esta cerrado por el perineo (diafragma muscular uro-genital), en medio se encuentra el diafragma  propiamente dicho, y en lo alto la laringe  (válvula muscular de cierre de la traquea).

El tórax esta conectado a la cabeza por medio de los actos respiratorios de la región torácica superior clavicular, y sobre todo a través de los músculos profundos laterales, los escalenos que unen las clavículas y la primera costilla a las primeras vértebras cervicales y al cráneo.

Estos tres diafragmas musculares regulan la presión a través de esas tres regiones y de esas tres cavidades y las ponen en comunicación reciproca y rítmica.
Pero de todas ellas la comunicación más importante y la más sutil es la que se ejerce a través de las depresiones y las compresiones rítmicas y diferentes que se pueden suscitar y transmitir durante la respiración natural, por el juego de  presiones negativas (vacíos ) que se forman en las tres regiones.

Cada vez que respiramos, comprimimos o deprimimos el  vacío de la cavidad pleural, y a través del diafragma, la laringe y el clavicular-escaleno, transmitimos las fuerzas al abdomen y a la cabeza.
Cada vez que respiramos comprimimos y deprimimos la sangre y los líquidos orgánicos y viscerales, ayudando así al corazón en su trabajo circulatorio.
Los pulmones son una bomba de aire que gracias a la cavidad pleural y a la rigidez torácica costal, transmiten a través del diafragma y la laringe, las variaciones de presión al abdomen y a la cabeza, las cuáles gracias a sus propios vacíos retransmiten y regulan sus fuerzas y reacciones.

Es así como se comprende como la respiración puede hacer mover el abdomen y las vísceras y viceversa las vísceras ayudan por reacción a la respiración: en los pulmones hay una presión de aire, en el abdomen una presión de líquido; las dos regiones tienen un espacio hueco y vacío, lubricados por sus propios líquidos que reaccionan a las fuerzas rítmicas de compresión y decomprensión con su enorme elasticidad debida a la débil y relativa compresibilidad y descompresibilidad de la cavidad.

Son estas cavidades las que solicitan a los pulmones que se dilaten y se llenen de aire y cuando están demasiado comprimidos les inducen a la espiración y les hace volver a la tensión elástica primitiva.
Por otro lado durante la respiración, llega    un momento en el que la presión abdominal y torácica, movilizan y modifican las curvaturas vertebrales, dorsales y lumbares, esto ocurre sobre todo en la inspiración, la masa visceral se moviliza sobre todo con la espiración.
La respiración natural que es profunda y amplia pone en movimiento simultanea y rítmicamente la clavícula, actuando a través de los músculos escalenos y la columna vertebral cervical, modificando así, de forma parecida, la curvatura.
Las variaciones de presión respiratoria, torácica y abdominal, ayudarán al retorno venoso al corazón, la propulsión arterial del corazón actuará sobre el contenido intestinal, provocando y ayudando a los movimientos peristálticos naturales.
Cada alimento que introducimos en la boca entra en el intestino y se convierte en líquido después de sus transformaciones.
El líquido contenido en el intestino provoca una fuerza de presión pulmonar a través del diafragma y también  por la variación de la cavidad peritoneal que reacciona elásticamente, por esta razón el líquido es presionado, por un lado, hacia abajo, y se solidifica para ser expulsado. Por otro lado y por vía sanguínea es absorbido, asimilado y expulsado hacia arriba.
El aire por el contrario es aspirado por la cavidad pleural, a través de la elasticidad del tejido pulmonar y después de haber oxigenado la sangre es re-empujado por la cavidad ahora comprimida y por los pulmones, que por la espiración están de nuevo dilatados hacia el exterior.
La sangre oxigenada proveniente del corazón, del abdomen y de los intestinos, vuelve en parte al abdomen para alimentar los órgano digestivos y otra parte vuelve a la cabeza para proveer de oxígeno y de alimentos al cerebro.

Si examinamos la forma exterior del cerebro, sinuosa y trenzada, enseguida pensamos en las formas intestinales, y es que en realidad son dos sistemas digestivos uno para los alimentos y otro para los pensamientos.
Los dos consumen para trabajar gran cantidad de sangre.
La realidad es que el intestino digiere los alimentos sólidos, mientras que el cerebro digiere las ideas, por eso. . .  no conviene pensar mientras comemos, ni viceversa.
La acción del aire está entre estos dos sistemas, inspiramos un poco y expiramos otro poco.
Los líquidos están sobre todo en el abdomen, el aire y la sangre en   el tórax y el calor y los pensamientos en la cabeza.
La sangre recibe su alimento y la información que todas las vísceras le envían hacia el abdomen.
Esta sangre es oxigenada en los pulmones y sube al corazón, de allí una parte vuelve a las vísceras y otra remonta al cerebro para comunicarle todo lo que esta pasando en el resto del cuerpo y también para alimentarlo.
En el cerebro la sangre es cargada por los efectos de las reacciones del propio cerebro, de sus “sentimientos” y de su pensamiento y… de nuevo vuelve al corazón para  allí ser purificada y por ultimo a los intestinos para ser regenerada y alimentada.
El corazón está en el centro de todos los cambios que se producen en la sangre.
Esta en relación anatómica y fisiológica estrecha con los pulmones que lo envuelven en la cavidad torácica.
El corazón y los pulmones tienen su ritmo particular. El uno hace circular la sangre y el alimento psíquico e intelectual, el otro hace circular el aire  y da oxigeno a la sangre, la purifica del anhídrido carbónico, ayuda con las variaciones de presión torácica y abdominal a la circulación periférica y sostiene y estimula desde el interior a la columna vertebral.
La sangre pone en comunicación las tres regiones al nivel de sustancias liquidas contenidas en el intestino, aires en el tórax y pensamientos del cerebro (calor) en la cabeza.
El vacío alrededor del corazón, es decir el pericardio, sirve para moderar, distribuir las presiones cardiacas y ayudar en su relación con las variaciones de las presiones pulmonares, es decir ayuda al corazón a hacer que la sangre pueda circular.
El vacío es energía, el vacío atrae a la materia, el vacío es el máximo de la energía potencial.
El vacío da nacimiento a la energía y a la materia y a todas las transformaciones de ambas, luego la energía genera la materia inmediatamente. El vacío es anterior a la energía que crea la materia.
El vacío es la vida que se manifiesta en sus transformaciones aparentes y dualistas.
Algo parece que siempre nos atrae del vacío y es que el vacío es  *la vida*. Todo el resto cambia y se mueve. El vacío es inmóvil y crea el movimiento, es el movimiento, sin el no habría ni movimiento, ni vida.
El vacío es el centro de una rueda, existe antes y después de la destrucción de la rueda, pero es  únicamente alrededor de él, como eje central que existe la rueda y el movimiento.
En nuestro interior los vacíos han sido creados, nos hacen movernos y vivir.
Las Bandas son las manifestaciones concretas de los efectos que los vacíos provocan en nosotros continuamente.
Por todo esto es por lo que hablo de las cavidades vacías de nuestro cuerpo. Los vacíos fueron creados inmediatamente en el embrión, Cavidad Ciclomática, y luego perduran en el adulto.
Si después de un traumatismo hemos perdido alguna de estas cavidades, el cuerpo, si la lesión es transitoria y limitada, deja al vacío que se manifieste.
Estas cavidades y vacíos de que hablo son las más evidentes e importantes. Quedan  muchos vacíos infinitesimales más firmes e importantes que forman parte del vacío de la Vida.

He hablado ya de las cavidades pleuro-torácicas, peritoneo-abdominales y cardio pericardíacas. Quisiera recordar que en el centro del cerebro existe una cavidad, el tercer ventrículo, en comunicación con los dos ventrículos laterales cervicales y con el cuarto ventrículo mesencefálico, que se prolonga directamente a lo largo de la médula espinal y en el centro de ella  en un canal – cavidad que se detiene al nivel de la segunda vértebra lumbar. Inclusive esta cavidad vacía contiene un líquido que es secretado al nivel de algunos vasos capilares sanguíneos en particular al nivel del tercero y cuarto ventrículos.

El líquido “cefalorraquídeo” circula en gran parte fuera de esta cavidad, ya que al ser tan abundante no podría quedar en esta cavidad sin anularla, por eso circula abundantemente alrededor de la médula espinal y del cerebro, les protege y les hace flotar (* agua, mar de vida*), los alimenta y los defiende: como el agua de roca  limpia y pura y que finalmente es reabsorbida por vía venosa, sobre todo por el cráneo.
La circulación de este líquido se relaciona con la presión cardiaca, las variaciones de presión de la respiración torácica y abdominal y el efecto de la pesadez siguiendo la posición del cuerpo; el líquido circula mejor con la columna vertebral alineada, relajada, con la respiración natural y en meditación (asana, pranayama y dyana).

Cuando hacemos una Banda, ponemos este vacío en acción. Cuando dejamos el vacío, esa aspiración lleva los líquidos de abajo hacia arriba, y los transforma en sangre, lleva la sangre del tórax hacia la garganta y se transforma en energía, lleva la energía hacia lo alto y la transforma en calor.

Si el calor no es dispersado y lo mantenemos, bajará más que el nivel del agua (digestivo) y podrá, recalentando los líquidos, transformarse en nueva energía ya más sutil.
Entonces ¿cómo se hacen las Bandas, cuáles son sus efectos?
¿Por qué es tan importante que la columna este recta e inmóvil?.
¿Por qué la respiración deberá ser natural y no forzada?
¿Por qué deben de cesar las fluctuaciones mentales?.
Delante de la columna vertebral existe una cadena de ganglios nerviosos que pertenecen al sistema neurovegetativo, autónomo ortosimpático, y cuando la columna esta alineada, recta e inmóvil, esta cadena a es estimulada directamente por el vacío es decir por la depresión que aspira el contenido torácico y abdominal en el interior y hacia atrás.
Entonces si la columna vertebral esta inmóvil y recta, serán sobre todo estos nervios del sistema simpático los que se estimularan, más aún que los nervios somáticos de la columna, que transmiten sensaciones diferentes, las del movimiento del cuerpo.

¿Qué tipo de sensaciones transmiten los nervios del sistema neuro-vegetativo simpático?.
Transmiten sensaciones viscerales, que van hasta el cerebro para provocar reacciones de respuesta, extremadamente importantes y complejas que sirven para regular el metabolismo, es decir para la regulación de todos los mecanismos  básicos  sicológicos para la vida, se trata incluso de la regulación de las secreciones hormonales ; se trata de modular respuestas para los cambios profundos y de forma amplia para todo el organismo.

La Banda del mentón estimula de forma particular la zona de las últimas cervicales y primeras torácicas que regulan los efectos neurovegetativos de los órgano de la cabeza y del tórax.
La Banda del abdomen estimula principalmente la parte neurovegetativa de  la zona  media e inferior del tórax, que regula las funciones de las vísceras abdominales.
La Banda de los esfínteres acentúa los efectos de la zona dorso-lumbar y sobre todo de la zona lumbar que regula el sistema urogenital, subperitoneal.

Es muy importante entonces que cuando hagamos las Bandas la columna este bien recta con el fin de evitar la estimulación de los nervios somáticos .
Ellos son los que transmiten las ordenes de los movimientos y de los efectos dinámicos rápidos, y por el contrario estimularemos los ganglios nerviosos neurovegetativos, que tienen efectos energéticos, lentos y de larga duración con profundas implicaciones como por ejemplo en las secreciones hormonales.
El sistema nervioso neurovegetativo es el responsable de las informaciones y de las ordenes para todas las vísceras, es decir para todos los ritmos sicológicos vegetativos, para  todo lo que es nuestra vida interna, y actúa no solo como encargado directo del sistema nervioso sino sobre todo de encargado de la vascularización sanguínea y de las glándulas hormonales que a su vez modifican esa vascularización, es decir el funcionamiento y alimentación de las distintas partes y de la cantidad hormonal necesaria, es decir, de las sustancias que van a modificar profundamente y de manera estable (para mucho tiempo) el funcionamiento de los órganos y su armonía.
¿Imagináis por un momento los efectos de una estimulación violenta y repetida de la hipófisis y de la tiroides?.

Si utilizáramos de una forma brutal la estimulación del sistema neurovegetativo vertebral, podría provocar desarreglos psicológicos profundos y graves a largo plazo.
El peligro de utilizar la fuerza es el de desarreglar el sistema energético hormonal que es el más delicado.
Si por el contrario la columna no está derecha, podríamos obtener una estimulación puramente vertebral, pudiendo provocar algún problema importante a nivel de la musculatura vertebral en las zonas ligadas a la columna.
En otras zonas puede haber un bloqueo de la corriente sanguínea provocando inflamaciones agudas o crónicas, o bien detener el riego con las consecuencias de atrofia y degeneración de tejidos.

Practicar las Bandas en calma nos aportará efectos naturales y la regulación da las principales funciones .
Cuando hacemos una manipulación vertebral y cuando centro y localizo el efecto sobre una metámera vertebral, única, aparecen a menudo reacciones vasculares e incluso hormonales durante varios días.
En las Bandas cuando localizamos el esfuerzo e incluso lo aumentamos y bloqueamos, obtenemos una estimulación que puede incluso producir desarreglos de esa determinada función.
La zona es entonces cuando la energía-calor sube y se dispersa del cerebro hacia la periferia.
Por esto las Bandas son manifestaciones visibles y experimentables del vacío que existe en nuestras cavidades; son los efectos de la aspiración, reacciones que dependen más delicada es la cervical superior, ya que se implican directamente el cerebro, el corazón y los pulmones.
Es muy importante que sigamos un ritmo natural y calmo para sentir cuando y cuanto debemos forzar ; como por ejemplo sentir el calor que sube a la cabeza o sensaciones parecidas.
Cuando no estamos preparados para seguir  nuestro cuerpo entonces provocamos desarreglos.
Cuando son nuestros pensamientos, nuestros deseos nuestros sentimientos los que nos empujan a querer actuar, a estimular,den de alguna cosa que esta en nosotros, que no depende de nosotros, que somos nosotros y que somos nosotros quienes la dejamos actuar.

Dejar hacer, dejar actuar a los vacíos que están dentro de nosotros, en el tórax, en el abdomen y en la cabeza. Esto es más importante que forzar.

No hay nada especial que coger,
nada que estimular
porque todo está ya en el vacío
el vacío que genera, crea y regula la vida.
El vacío es la vida. Esto es Prana.
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