La práctica intensa y el desapego – Abhyasa y Vairagya

En las personas el nivel inconsciente en la mente es nueve veces superior al consciente. La mente habita en nuestro cuerpo y nuestro cuerpo es, en un 90%, absolutamente inconsciente o involuntario. Las fuentes internas de nuestro cuerpo son involuntarias, no podemos hacer nada y la voluntad no es efectiva. Debemos entender esto antes de ir hacia nuestro interior.

Nietzsche dice en algún lugar que el ser humano no puede vivir con lo real: necesita sueños, necesita ilusiones, necesita mentiras para existir. Y Nietzsche está en lo cierto. Tal y como es el ser humano, no puede existir con la verdad. Por eso digo que esto se ha de entender completamente porque sin entenderlo no se puede entrar en la indagación llamada Yoga.

Pero no basta con una comprensión intelectual, debemos profundizar y entrar más en nuestro inconsciente hasta que llegue al cuerpo mismo. Por eso la importancia de abhyasa, la constante práctica interior”. Dos palabras importantísimas: abhyasa y vairagya, desapego o ausencia de deseos, gran tema.

Antes de entrar a comprender estos sutras debemos tener claro que las pautas que rigen la personalidad no son totalmente intelectuales. Si fuéramos sólo el intelecto entonces abhyasa, el esfuerzo constante y repetitivo, no sería necesario.

Cualquier cosa, si es racional, la comprendemos con la mente, pero eso no basta.

El presente existe, pero nunca estás en el presente. Esto es lo que significa soñar. Y Nietzsche está en lo cierto cuando dice que el hombre no es capaz de vivir con la verdad, que seguimos diciendo que deseamos la verdad, pero nadie la quiere. Nuestras mal llamadas verdades no son más que hermosas mentiras. Nadie está dispuesto a contemplar la realidad desnuda.

Esta mente no puede entrar en el camino del Yoga, porque el Yoga es una metodología para revelar la Verdad. El Yoga es un método para llegar a una mente sin ensueños. El Yoga es la ciencia del aquí y ahora. El Yoga significa que ahora estás dispuesto a no desplazarte al futuro. El Yoga significa que estás dispuesto a no tener esperanzas, a no saltar por delante de tu ser. El Yoga significa encarar la realidad tal y como es.

Por eso uno puede entrar en el Yoga, o en el camino del Yoga, solamente cuando está absolutamente frustrado con su mente tal y como es. Si aún esperas alcanzar algo a través de tu mente, el Yoga no es para ti. Se necesita una total frustración; la revelación de que esta mente que proyecta es inútil, de que la mente que espera no tiene sentido; no te conduce a ninguna parte. Simplemente vela tus ojos, te intoxica, no permite que la realidad te sea revelada. Te protege frente a la realidad.

Tu mente es una droga. Está en contra de Eso-que-Es. De modo que, a menos que estés absolutamente frustrado con tu mente, con tu forma de ser, con lo que has sido hasta ahora, sólo si puedes abandonar todo eso sin condiciones, entonces podrás entrar en el camino.

Por eso es que muchos se interesan, pero muy pocos entran, porque tu interés puede que sea solamente debido a tu mente. Ahora puedes estar esperando ganar algo a través del Yoga,  pero la motivación de lograr algo está ahí. Puedes volverte perfecto mediante el Yoga, puede que alcances el feliz estado del ser perfecto, puede que te unifiques con el Brahman, puede que alcances el sat-chit-anand. Esta puede ser la causa de que estés interesado en el Yoga. Si éste es el motivo, entonces no habrá encuentro entre tú y el camino del Yoga. Entonces estás absolutamente en su contra, moviéndote en una dirección totalmente opuesta.

Yoga significa que ahora no hay esperanzas, que ahora no hay futuro, que ahora no hay deseos. Uno está dispuesto a conocer Eso-que-Es. Uno no está interesado en lo que pudiera ser, en lo que debería ser, o en lo que debiera ser. ¡No se está interesado en eso! Uno está interesado solamente en lo que es, porque sólo lo real puede liberarte, solamente la realidad puede ser la liberación.

Se requiere un desespero total. Ese desespero es llamado dukka por Buda. Y si te encuentras realmente sumido en el sufrimiento, no tengas esperanzas, porque tus esperanzas lo único que harán será prolongar ese sufrimiento.

Por eso te digo que lo esencial, el corazón de todas las religiones, de todos los yogas, de todos los métodos de búsqueda, es la meditación. Uno debería dejar d elado todo lo no esencial. Puedes emplearlos como escalones, pero no más que eso: como trampolines. No has de preocuparte mucho por ellas.Toda tu preocupación debería estar centrada en un punto, deberías dirigirte como una flecha hacia la meditación, solamente entonces en esta peqeña vida, con el poco tiempo, energía y fuerza disponibles y con tantos problemas a tu alrededor, puedes esperar que la flecha dé en el blanco.

Y cuando conoces algo de meditación – no sobre meditación , sino su mismo sabor – deviene una gran liberación. De repente desaparecen todas las tensiones, todas las ansiedades. Toda angustia desaparece. Aunque quieras encontralas solamente para variar, no las encontrarás. ¡Yo lo he intentado y no he podido! A veces me esfuerzo por decubrir alguna tensión, pero soy incapaz, simplemente no aparecen. Lo he intentado de todas las formas posibles, así y asá, pero siempre he llegado a lo mismo : no están operativas.

Una vez has probado el gusto d ela meditación es imposible que estés en miseria alguna. La dicha se vuelve inevitable, como una ducha natural y sigue cayendo como las flores lloviendo del cielo.

2 comentarios
  1. carlos
    carlos Dice:

    también me llamo Carlos y te conocí en Sadhana en Donostia hace muchos años y veo que sigues expresando con la misma sencillez y claridad las cosas fundamentales de nuestro ser, gracias por ayudarnos a esclarecer y caminar con un poco más de lucidez en esta vida.

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